La influencia del color en el peso visual

El color puede interferir en la percepción de los objetos, su sensación de ligereza o de pesadez. Visto de otro modo puede  “eliminar la solidez”, en el caso de los azules, o “reafirmar su presencia y dimensión” en el caso de los rojos. (Le Corbusier & Rüegg, 1997)

Esta valoración subjetiva suele estar íntimamente vinculada con el volumen del objeto, su compacidad y su materialidad; y se basa en la experiencia real que tenemos de haber experimentado el peso físico de los objetos. De modo que un cuerpo de pequeñas dimensiones, transparente, con muchos huecos o de un material que reconozcamos como poco pesado, será percibido visualmente como ligero.

Resulta difícil aislar los aspectos que interfieren en el peso del color, en tanto que cuando se consigue alcanzar dicho efecto en la arquitectura suelen intervenir simultáneamente otras estrategias plásticas.

La ligereza de un edificio puede ser alcanzada mediante la alteración de su compacidad, confundiéndolo cromáticamente con el entorno (estrategia plástica de interferencia en la percepción de la geometría del objeto).

La disminución de su volumen puede conseguirse fragmentándolo cromáticamente (estrategia para interferir en la geometría del objeto), alterando la percepción de sus dimensiones (estrategia para interferir en las dimensiones del objeto), o bien mediante un cambio en su materialidad (estrategia para interferir en la textura del objeto).

Por ejemplo en arquitectura los colores azulados, muy luminosos y poco saturados reducen el peso visual del Centro Laban de Danza Contemporénea. Herzog y de Meuron, Londres, 2002.

El propio Instituto Británico de Normas (BSI) emplea el término “peso aparente” (“apparent weight”) del color. Introduce este concepto para resolver el fenómeno experimentado respecto a la familia de tonos amarillos, que en iguales condiciones de valor y croma, aparenta no ser equivalente a otras familias de tonos del espectro visible. Los amarillos deben aumentar su valor ó luminosidad para alcanzar un “peso aparente” equivalente a otros tonos.

Autores como Peter J. Hayten en los años sesenta, ó Faulkner Waldron en los setenta (Faulkner, 1972) manifiestan que:

“Los colores cálidos claros y el blanco parece que tiene menos peso que los fríos oscuros y el negro. Una caja pintada de negro da la sensación de que es mucho más pesada que otra pintada de blanco” (Hayten, 1960)

También Frank Mahnke desarrolla recomendaciones similares en lo referido al diseño de los espacios interiores:

“En general, los colores oscuros parecen más pesados, mientras que los luminosos y menos saturados (pasteles) parecen menos densos. Si los tonos son del mismo valor e intensidad, la tendencia es la de percibir los tonos más cálidos como más pesados.
(…) En relación con los interiores, con techos excesivamente altos se pintará con tonos oscuros y cálidos si se desea que parezcan más bajos. (…) Mientras que los techos bajos parecerán más altos con colores luminosos, especialmente si tienen tonos fríos “ (Mahnke, 1996, p. 72-73).

R. Arnheim manifiesta que las familias de tonos rojizos son más pesadas que las de tonos azules, aunque se manifiesta en sentido opuesto a Mahnke respecto de la luminosidad del color, al referirse a figuras de dos dimensiones. Parece ser que a colores más luminosos corresponde mayor peso visual, según Arnheim:

“(…) En cuanto al color, el rojo es más pesado que el azul, y los colores claros son más pesados que los oscuros. Una zona negra tiene que ser mayor que otra blanca para contrapesarla; esto se debe en parte a la irradiación que hace que una superficie clara parezca relativamente mayor” (Arnheim, 1981).

La iluminación también influye en los espacios

Existe, por lo tanto, una aparente contradicción entre autores respecto a la influencia del valor del color en el peso visual de los objetos. Según Arnheim, la superficie clara parece mayor que la oscura, lo que le confiere mayor peso. Sin embargo,  la dimensión de los colores respecto de su valor depende también de las condiciones de iluminación del entorno. En condiciones de poca iluminación los colores luminosos parecen más grandes y cercanos, y por lo tanto más pesados, mientras que en condiciones normales de iluminación, los colores luminosos parecen más lejanos y pequeños, y por tanto más ligeros. Arnheim señala otros aspectos que afectan al peso visual de un elemento en el conjunto de una composición plana: la distancia al centro de la composición, la profundidad espacial, el tamaño del objeto, su interés, su aislamiento y su forma, entre otros.

Piero Bottoni es el arquitecto que se refiere de una manera más concisa a la alteración del peso visual de la forma mediante el color. Tal y como argumenta el pintor-arquitecto en el manifiesto que presenta en 1927 en torno al “Cromatismo Architettonico”, el color consigue alterar la percepción de las propiedades visuales de la forma arquitectónica y mas concretamente su centro de gravedad, su peso.

Según cómo se disponga la gradación de la luminosidad del color en sentido ascendente o descendente se consigue que el baricentro del edificio descienda o ascienda. A colores más oscuros y cálidos corresponde mayor sensación de “masa-volumen-color”:

“(…) Se crean dos ritmos, que responden a los dos ritmos fundamentales de la arquitectura: uno horizontal (para el color) y uno vertical (para la intensidad); este segundo se genera con colores que van disminuyendo su intensidad, de modo que el baricentro aparente, desplazándose hacia la parte inferior, da sensación de equilibrio a la masa, y de reposo. Una prueba de esta afirmación se evidencia al observar las acuarelas Strada 2 (A); estrada 2 (B) en las que las luces y los colores y las sombras son idénticas pero se invierte la gradación de los colores; se nota fácilmente un sentido de desequilibrio en las casas de la calle 2(A) y una consistencia anti-constructiva de la materia en el plano inferior” (Le Corbusier & Rüegg, 1997).

 

“(…) El valor de la intensidad de esta “masa-volumen-color” atribuida por los diversos colores a los cuerpos, sigue las leyes de la perspectiva aérea: en general, los tonos cálidos (rojo, anaranjado), las tierras en su máxima intensidad dan un valor de “masa-volumen-color” superior a aquel dado por ciertos tonos fríos (como el verde, o el azul) e incluso el violeta claro. Para cada color, puede variar su valor según la intensidad. En un caso límite un sólido material rojo o negro o tierra Siena “resiste” mejor y es más “pesado” que un azul claro, gris, verde oliva, etc.”

En las naves industriales para los astilleros Stralsund, el estudio de color Ernst von Garnier, dispone una gama de tonalidades azules en fachada que consiguen reducir el peso visual de esta pieza arquitectónica en su entorno. Aunque en cierto modo opera una estrategia plástica de mimesis con el cielo azul del paisaje, las tonalidades azules, en sí mismas, reducen la presencia de una pieza tan imponente respecto a la escala del pueblo en que se ubica. La capacidad de los tonos azules y de valor alto (luminosos), para reducir el peso visual del objeto arquitectónico se evidencia aún más si se compara con el aspecto que tendría con tonos rojizos donde el peso sería evidente.  La disposición de bandas que cambian sutilmente su color introducen, así mismo, cierto ritmo al edificio, lo que ayuda a fragmentar la rotundidad de unas fachadas con tanta extensión.

Astilleros Stralsund. Friedrich Ernst von Garnier, Stralsund (Alemania), 1999. Vista General

Tips para dar mayor peso visual

  • A mayor longitud de onda (rojos) corresponde mayor peso visual.
  • De acuerdo a la cromaticidad: a mayor saturación mayor peso visual.
  • En lo que se refiere al valor del color,  a mayor oscuridad corresponde mayor peso visual.

Ojo siempre hay excepciones según Arheim en la bi-dimensión: En condiciones normales de iluminación, un color más oscuro se percibe más pesado, mientras que en condiciones de poca iluminación un color oscuro resulta más ligero.

El diseño gráfico para todos, mural – street art en Balcarce

En este siglo visual, el diseño gráfico está presente en cualquier soporte, es el día a día en la vida de todos.

La creatividad tiene la potencia de transformar vidas y espacios. No hay límites técnicos que impidan crear.

 

Como diseñadora gráfica que soy, he cruzado fronteras y he experimentado con todos los formatos. El abanico de posibilidades para activar y aplicar los conocimientos desde el lado de comunicación visual, se ha ampliado mucho. He pasado de desarrollar diseño gráfico sobre papel, cartón, chapa, pared de vidrio que separa espacios interiores a pasar a resolver cuestiones de diseño gráfico en la pantalla de la computadora, diseño de interfaz, diseño web, hasta la pantalla táctil de la tablet y smartphone desarrolando la imagen de videojuegos En estos meses me encontré que además, se me presentaba un espacio físico, público, calle 3 entre 18 y Av. Gonzáles Chaves, Balcarce, para interactuar y dejar constancia de que ese espacio a partir de ahora está transformado, generándose un puente entre los vecinos y los que pasan por allí.

Se buscó representar el girasol que nos alegra y siempre gira hacia la buena energía. Es una planta originaria de América y siempre está presente en nuestro entorno durante los veranos. El girasol que se asocia al sol, ilumina nuestra vereda. Con esta intervención hacemos florecer aún más la felicidad del barrio.

Gracias a Sofobano por confiar en mi, gracias Jorgelina, Maru, Noe, Alumnos y Profe de 5º2º Esc. Sec. Nº1 de Balcarce, por compartir tardes y mañanas pintando, a los que se acercaron a saludar, y cebar mate, a mis sobrinos, a mis hijos y esposo, y abuelos por el aguante! 🙂

Mecanismo de la visión, visión central y periférica

 La percepción es la síntesis resultante de una serie de procesos entre los que cabe destacar la información y sensaciones recibidas a través de los sentidos, las experiencias vividas, la propia personalidad un sentido difuso de lo que esperamos y pedimos de la vida y todas esas expectativas personales.

La visión es la capacidad de interpretar la información y el entorno de los efectos de la luz visible (efecto óptico) que llega al ojo.  Los distintos componentes fisiológicos involucrados en ésta se refieren conjuntamente como el sistema visual, y son la base de mucha investigación enpsicología, ciencia cognitiva, neurociencia y biología molecular.

La percepción visual es un proceso activo con el cual el cerebro puede transformar la información lumínica captada por el ojo en una recreación de la realidad externa.

Así, el estímulo pertenece al mundo exterior y produce un primer efecto en la cadena del conocimiento.

Cada uno de estos sectores del cerebro tiene información almacenada de todo lo que experimentamos y conocemos, guardando una sección para los colores, otra para información de una textura determinada o forma y así con cada uno de todos los detalles que determinan la identidad de algo o alguien. También existen otras áreas del cerebro ―llamadas de asociación― que unen todos estos datos que tenemos a nuestra disposición para que podamos diferenciar todas las imágenes que el cerebro procesa.

Cuando la luz entra en el ojo, pasa por la córnea, la pupila y el cristalino y al final llega a la retina, en donde la energía electromagnética de la luz se convierte en impulsos nerviosos que interpreta el cerebro.

 El ojo convierte la luz en una imagen que se transforma en impulsos nerviosos y que interpreta el cerebro.

Cuando los datos ingresan desde el ojo coinciden con la información que tenemos guardada en las áreas asociativas… ¡Bingo!

En ese momento reconocemos y sabemos lo que estamos viendo ya que nuestra conciencia (el darnos cuenta de lo que pasa) tiene acceso a esta parte del cerebro (aunque pocas veces estamos conscientes de lo que estamos viendo ya que mayormente funcionamos en “automático”).

La visión central y la periférica

La retina, que es la capa más interna del ojo, es la principal responsable de la percepción visual. Es fina, transparente y está formada por millones de células fotorreceptoras, conocidas como conos y bastones.

Los conos se concentran en la “mácula”, la parte central de la retina, y necesitan mucha luz para ser estimulados. Y es en la mácula donde funciona la “visión central”, que nos permite ver los colores, principalmente el rojo y amarillo, y los detalles finos. Los bastones, por su parte, se ubican en las zonas más externas de la retina, donde trabaja la “visión periférica”. Y si bien es cierto que no sirven para detectar los colores, estas células fotorreceptoras tienen un umbral de excitación mucho más bajo, siendo mucho más sensibles a la luz que los conos. La visión periférica es menos aguda que la central, pero es la que nos permite ver durante la noche, o con niveles bajísimos de luz (es muy utilizada por los astrónomos: a la hora de observar un objeto muy pálido, no miran directamente al blanco, sino ligeramente hacia un lado. Así, la luz “pega” en los bastones –más sensibles– y no en los conos, un truco que suele marcar la diferencia entre ver y no ver)

 

Cuando hablamos de ángulo de visión, generalmente nos referimos al ángulo que abarcamos con nuestra vista horizontalmente, donde el ojo humano puede llegar a alcanzar una visión de más de 180º.  Tanto los humanos como la mayoría de los animales, contamos con dos ojos con los que obtenemos con ambos lo que se llama una visión binocular. Con cada ojo de forma independiente podemos ver unos 150º-160º, pero nos ayudamos de los dos ojos para poder obtener un mayor campo de visión que puede llegar hasta los 180º.

Con ayuda de la visión que nos aporta cada ojo, nuestro cerebro transforma ambas imágenes creando una única imagen más clara y nítida que es lo que se llama la visión binocular, una zona donde se solapa la visión separada de cada ojo, obteniendo una única imagen mejorada, lo que se conoce como visión tridimensional. Fuera del rango de esta visión conjunta, tendríamos la visión periférica que veríamos con el ojo derecho y la visión periférica que nos aportaría el ojo izquierdo, que es lo que nos lleva a un aumento del ángulo de visión que vemos en conjunto los humanos.

Cuando vamos conduciendo un coche, nuestra visión frontal binocular se reduce conforme aumenta la velocidad del vehículo, es lo que se conoce como el efecto túnel. Este efecto provoca que al tener una visión central más reducida al aumentar la velocidad del coche, perdamos detalles durante la conducción como peatones que puedan acercarse lateralmente, semáforos o cualquier señal de tráfico. Por esta razón, existen los límites de velocidad, y que paliarán los defectos de nuestra visión en según las zonas por las que conduzcamos.

Hay una analogía, y una relación, directa entre la visión central y el pensamiento consciente y entre la visión periférica y el mundo del inconsciente y el subconsciente.
Cuando queremos comprender algo focalizando en él tanto nuestra visión central como nuestro pensamiento consciente y lineal intentamos recabar, procesar y clasificar datos del objeto. Este pensamiento y forma de mirar los objetos absolutamente lineal (de hecho es el origen de nuestra concepción del tiempo) se asemeja a como si para conocer todo lo que hay dentro de una habitación a oscuras fuésemos enfocando con una linterna por todas partes y anotando mentalmente lo que vemos hasta hacernos una idea mental del contenido global. A través de la visión periférica llegamos a la noción de realidad a través de un proceso global en la que todo está relacionado y nosotros formamos parte inseparable de ello. Es por ello que el diseñador gráfico tiene que prestar más atención a la visión periférica, ya que es un comunicador visual.

La Percepción Visual es un recurso creativo

La Percepción Visual es: un proceso activo con el cual el cerebro puede transformar la información lumínica captada por el ojo en una recreación de la realidad externa.

Podemos decir también que esta percepción pertenece al mundo individual interior, al proceso de interpretación del ser humano y al conocimiento de las cosas.

No es el ojo el que ve, sino la mente.

Las representaciones no son una copia exacta de la realidad, ya que en el proceso interno desde que entra la información visual hasta que dicha información es almacenada en la memoria, el cerebro selecciona, ordena e interpreta, y en este proceso la mente siempre modifica algo la realidad.

“Al percibir, construimos una parte de la realidad.”

Percepción visual = Observación sensorial directa + Imagen mental

Existen Leyes de Percepción Visual, a partir de los estudios psicológicos realizados a fines del siglo XIX y comienzos del XX cuando se fundó la Escuela de la Gestalt. El término gestalt significa en alemán “conjunto de objetos relacionados”, “estructura”, u “organización”. La Gestalt revolucionó en su día el conocimiento sobre la percepción, exponiendo la radical importancia del estudio de los elementos en conjuntos, en estructuras, es decir en un “todo relacionado”.
Establece como fundamento que un todo es diferente al mero amontonamiento de las sensaciones o elementos aislados que forman ese todo.
Aquí un breve detalle de las Leyes de Gestalt:

  • Ley de la Proximidad: Al observar tendemos a percibir como juntos o como un mismo objeto a los elementos mas cercanos. Cuanto más cerca estén los elementos, más tendemos a agruparlos como un todo.
    leyproximidad
  • Ley de Semejanza: Tendemos a agrupar los elementos de la misma clase. Los elementos de la composición que son similares en tamaño, color o forma, tendemos a verlos relacionados o agrupados.
  • Ley de la Continuidad: Si nos encontramos ante una imagen, los elementos orientados en la misma dirección tienden a organizarse.
  • Ley de Simetría: Las imágenes simétricas son percibidas como iguales, como un solo elemento, en la distancia. Aún sabiendo que la mitad de nuestro cuerpo no es exactamente igual a la otra mitad, al dividirlo, percibiremos dos partes simétricas ya que responden a un mismo patrón de formas. Las imágenes simétricas son percibidas como iguales.
    leysimetria
  • Ley de Cierre: Al observar una imagen tendemos a completar aquello que no se nos muestra del objeto. Efecto por el cual el observador tienden a cerrar, reintegrar y completar la información necesaria para conformar un objeto percibido. Aunque una figura se presente incompleta o discontinua, la percibimos completa, ya que nuestra mente la completa. Las formas cerradas y acabadas son más estables visualmente, lo que hace que tendamos a cerrar con la imaginación las formas no acabadas.
    leycierre
  • Ley de Contraste: Un elemento se distingue del resto por su singularidad o especificidad, por la forma, tamaño, color u otras cualidades propias del objeto.
  • Ley de Figura o Fondo: Cuando estamos observando una imagen siempre tendemos a separarla en una figura y un fondo para poder interpretarla. Cuando no somos capaces de distinguir claramente una figura sobre un fondo, se produce la mímesis y esto puede dar lugar a la ambigüedad.leyfigurafondo
  • Ley de Dirección: Si en la imagen aparecen elementos con una dirección determinada, hacen que fijemos nuestra atención allí a dónde se dirigen.
  • Ley de Pregnancia: Los elementos más simples son los preferidos en el proceso perceptivo, permiten sintetizar y “memorizar” las formas que componen la imagen. Decimos que una imagen es pregnante cuando es percibida con rapidez por el ojo humano, lo que capta nuestra atención en primer lugar. En diseño gráfico sin duda es muy importante utilizar este recurso para hacer que se vea más unas cosas u otras como por ejemplo la marca.

 

Acá les dejo un buen libro para conocer más sobre Percepción Visual y Arte: > Rudolf Arnheim – Arte y percepción Visual